Gusto a Llorar

Despertarse con gusto a haber llorado. Raro, no recordas haber llorado. Quizás fue en sueños. Dormiste mucho. Tu forma de escapar de la realidad. Your drug of choice. El único consuelo es saber que al menos una de las cosas que más anhelas va a llegar seguro, irremediablemente. La tonta ironía de pensar que tal vez cuando llegue yo ya no lo desee. Tengo la habilidad de perder hasta con la mejor mano. Haberle tomado el gusto a llorar. No querer habitar más en mi piel, a la que nada satisface, para la cual la falta es tan inmensa que supera a lo otro, a lo existente. Entonces se torna imposible parcharla, porque para ellos vas sacando pedacitos de otros lados, como cuando se te rompe la tapa de la tarta. Pero nunca llegas a cubrir todo, ni siquiera una parte. Venís rota, fallada (¿hallada? ¿alada?). Como dije una vez, soy que la que está bajo la piel que cubre la piel que cubre la piel que cubre la piel. Pero nadie se queda (¿se atreve?¿se toma el trabajo?) de descubrirte. Vislumbran algo, y huyen. Y no se si culparlos.

The deal and the ordeal

Ideas flow today, at the exact same moment I decide to put my mind into something else. Thanatos and Eros. So intertwined, almost impossible to tell apart. The sweetness that remains after getting what you had been longing for. The sugar rush that comes right afterwards. For once I don’t think that’s being messed up.

Histerio-tipos de domingo (Signifying NOTHING)

Áspero

Álgido

Tórrido

Privativo de sus formas y silencios.

Cuidando cada palabra con el recelo de una loba parturienta.

Rómulo y Remo. Fundarás un imperio que te devorará. Todo lo que hacemos acaba devorándonos. Hasta el acabar. Luego del goce somos otros, inmediatamente, irremediablemente. Nos deconstruimos y nos reconstruimos en cada acto. La locura será, quizás, el no saber ordenar las piezas de nuevo de alguna forma socialmente aceptable. Serás lo que debas ser, o no serás nada, decía el Padre. Curioso. El mandato paterno. O no serás NADA. Un solo camino. No hay margen de error. Curioso. Al mejor estilo ruleta rusa.

No te dejes engañar nene. Soy la que está bajo la piel que cubre la piel que cubre la piel que cubre la piel. Soy el inconsciente primitivo, lo definitivamente olvidado.

Life’s but a walking shadow, a poor player
That struts and frets his hour upon the stage
And then is heard no more. It is a tale
Told by an idiot, full of sound and fury
Signifying nothing.
— Macbeth (Act 5, Scene 5)

Weird thought:

I’m constantly trying to escape from my mother tongue.

Desde el viento en la montaña hasta la espuma del mar

Porque tenés todo lo que una chica buena como yo puede buscar en un chico malo como vos. Ahora faltaría que te des cuenta.

Tranquilo, como la marea que baja al atardecer. Ya no necesito tsunamis. Necesito el mar. 

Gotta get up early tomorrow. Gotta study. Gotta eat healthily. Gotta take care of myself. Gotta… hasta que la misma palabra se desgrana y pierde sentido. Como un alfajorcito de maicena. Gara. Gara. Gara. Puto tren, puta yo que no se que me pasa. Siempre a punto de caer. La vida no da segundas oportunidades. Oportunidades nuevas hay todos los días, a cada momento. Pero nunca de lo mismo. Como ese jarrón que se rompió. Como ese río que ya no es el mismo, ni vos, ni yo. Como esos lugares comunes en los que me guarezco. Yo, tan posh. Tan a punto de tomarme un avión a Barcelona. Tan a punto de meter la cabeza en el horno. Tan siguiendo con la misma rutina, as usual. Recién mentí, dije en una encuesta telefónica que mi nivel de estudios era universitario completo. Y cuando me dijeron que marque 1 si era hombre o 2 si era mujer, tuve unos segundo de dilema. Y si marcaba 1? y por qué el 1 es para el hombre? sociedad machista de mierda, dilemas pelotudos de siempre. Nunca ser protagonista del cambio, siempre leer tu vida como en una novela. Desbordas charme con tu sweater mal abrochado. Y esas medias, que no son calzas muy transparentes lindo, es que vos sos un descerebrado. Y esas escaleras, y las promesas que nunca cumplí y hoy quiero empezar. Todas menos las de acostarme temprano. Y la de ponerme a hacer algo productivo. Laundry no cuenta ya. Nada cuenta cuando es la vía de escape para algo más. porque unas cuchetas? Será que en este momento no entra nadie al lado? Ojo, que tampoco quiero a nadie por encima. Y yo arriba no voy, me da vértigo. Aunque también me gusta, pero si me olvido algo es mucho esfuerzo bajar y volver a subir. Noches enteras de garganta seca, me imagino. Y tengo que aprender que no quiero un paseo en auto, si después me va a costar la yugular. Pero es que tu tonadita essssss ahhhhhhh (y esto último no tenía nada que ver, pero ahhhhhh, creo que me caso. Y para ser una persona que no se va a casar nunca, digo demasiadas veces por semana que me caso).

-Sobre todo no acepto a tu Dios -murmura Johnny-. No me vengas con eso, no lo permito. Y si realmente está del otro lado de la puerta, maldito si me importa. No tiene ningún mérito pasar al otro lado porque él te abra la puerta. Desfondarla a patadas, eso sí. Romperla a puñetazos, eyacular contra la puerta, mear un día entero contra la puerta. Aquella vez en Nueva York yo creo que abrí la puerta con mi música, hasta que tuve que parar y entonces el maldito me la cerró en la cara nada más que porque no le he rezado nunca, porque no le voy a rezar nunca, por que no quiero saber nada con ese portero de librea, ese abridor de puertas a cambio de una propina, ese…
— El Perseguidor, Julio Cortazar

Y si, en en realidad, lo que te frena no es el miedo a no servir para esto, sino el hecho fehaciente de no servir?

A veces la vida es como los videojuegos, uno puede conformarse con pasar un nivel, apagarlo e irse a dormir con la satisfacción del deber cumplido, o seguir tratando de conquistar nuevos mundos virtuales. 

Hay pequeñas batallas que vamos ganando. Y que nos inflan el pecho por un ratito. Siempre es por un ratito, sin importar si el logro es un premio Nobel o terminar un Sodoku (o como se escriba) para infras. Pero el hecho es que, al intentar ir más allá, nos exponemos nuevamente a una inminente derrota, y a la frustración que eso acarrea. 

La respuesta de libro de autoayuda o de cartelito de facebook me la sé de memoria: “No hay peor fracaso que no haberlo intentado”.

Fuck that, digo, cuando me gana el lado oscuro e inseguro. Que viene siendo bastante seguido últimamente. (Quien tuviera la insolencia de los 20 nuevamente)

Llegás a una edad en la que te bancás los defectos de tus amigos porque de hacer amigos nuevos tendrías que empezar a aprender a convivir con otros defectos. Y yo ya no tengo paciencia para adaptarme a cosas nuevas. Igual, los demás también se bancan los míos. Y un poco que me encariñé también…

http://www.youtube.com/watch?v=muQqKoy8DG4